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Aquella noche (Prosa Poética)

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[Fuente](https://https://pixabay.com/es/photos/san-valent%C3%ADn-el-amor-t%C3%ADmido-mirar-641416/)

 

Aquella noche existían mil motivos para no vernos, para no coincidir entre el maremágnum de personas que poblaban el lugar, todos acompañados por sus parejas al igual que nosotros.

Existían poderosos motivos para que nuestras miradas no llegaran a encontrarse, una probabilidad de miles de ceros para que nos tropezáramos en medio de la semioscuridad que invadía el salón.

Pero por encima de las realidades o seguridades con las cuales nuestra armadura parecía indestructible, bastaron unos segundos para darnos cuenta que estábamos solos a pesar de estar amarrados a amores de mucho tiempo.

Fue un instante paranormal, el encuentro de dos esencias que logran escaparse de sus ataúdes terrenales y tocarse a través de una mirada en la lejanía.

Un chispazo que enciende el fuego, a pesar de las precauciones y los obstáculos que se han acumulado para impedir o disfrazar el hecho que las pasiones son inflamables.

No hizo falta tocarnos ni hablarnos, para comprender que nos encontraríamos en otras condiciones en el futuro y podríamos encender la hoguera que prometía incendios crepusculares.

Visionarios de días futuros en los cuales el secreto y los lugares donde habita él serían los celestinos de dos luces que se internan en el misterio de los astros y hacen del universo un lugar pequeño para amarse.

Aquella noche estaba marcada por el destino para romper los esquemas en los cuales transcurrían nuestras vidas y hacernos marionetas del delirio y todas las pasiones que en cuerpo y alma habitan.

Para ser libres sin romper las ataduras que nos enlazaban y volar como cóndores en el cielo azul del horizonte de los sueños que nunca fallecen.

Aquella noche supimos que seriamos nuestros aunque la distancia y los momentos nos alejaran intermitentemente.

Que nunca más la soledad y el abandono nos eclipsarían.

Aquella noche, fue el génesis de todas las noches del resto de nuestras existencias.

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